Hay un grupo de revistas que sale hace años, tiene comité editorial, arbitra los artículos, cumple con su periodicidad más o menos, y sin embargo no aparece en ningún índice. Algunas ni siquiera postularon, porque nadie del equipo supo bien por dónde empezar. Otras postularon y recibieron un rechazo con observaciones difíciles de traducir: “la política de acceso no está claramente declarada”, “el proceso de revisión no está descrito”, “no se identifica la entidad editora”. Se trabaja mucho, se publica bien, y aun así la revista no entra.
Este artículo está escrito para esos equipos. No supone conocimientos técnicos: todo término se explica al pasar. Y arranca por una idea que suele ser el verdadero obstáculo, mucho antes que cualquier requisito de software.
El recorrido tiene cuatro tramos:
- Ser una editorial científica no es sacar una revista. Qué mira un índice, qué equipo hace falta y por qué la mayoría de los rechazos no son sobre la calidad de los artículos.
- No todo lo que publica una revista es un artículo. Los tipos de documento, la diferencia entre material citable e indexable, y por qué los mínimos que exigen los índices no se cuentan sobre el total publicado.
- Los cuatro sistemas, uno por uno. DOAJ, Crossref, Latindex y SciELO —más el ISSN y el Núcleo Básico—, con requisitos, costos, plazos y qué hacer ante un rechazo.
- Una sola fuente. Por qué el modelo de producción de fuente única resuelve la parte técnica, qué no resuelve, y cómo se articula con OJS.
Quien ya tenga claro el panorama general puede ir directamente al tercer tramo, que es el de referencia.
1. Ser una editorial científica no es sacar una revista
La confusión más común es pensar que un índice mide la calidad intelectual de los artículos. No lo hace, y no podría hacerlo: ningún evaluador de DOAJ o de Latindex está en condiciones de juzgar si un artículo de arqueología andina o de fitopatología es bueno.
Lo que un índice evalúa es otra cosa: si existe un sistema editorial verificable desde afuera. Es decir, si un tercero que no conoce al equipo puede entrar al sitio de la revista y comprobar, sin preguntarle a nadie, quién es responsable de qué, con qué reglas se aceptan y rechazan los trabajos, bajo qué condiciones se pueden usar los textos, cada cuánto sale la revista y si efectivamente salió cuando dijo que iba a salir.
Esa es la diferencia entre sacar una revista y ser una editorial científica. Sacar una revista es reunir artículos, revisarlos y publicarlos. Ser una editorial científica es sostener un procedimiento documentado, público, estable en el tiempo y auditable por cualquiera. El primero es un acto; el segundo es una institución.
Casi todos los rechazos que recibe una revista honesta y bien intencionada caen en el mismo lugar: el procedimiento existe pero no está escrito, o está escrito pero no está publicado, o está publicado pero no coincide con lo que efectivamente pasa. El equipo sabe que cada artículo va a dos evaluadores externos; el sitio no lo dice en ninguna parte. La revista es de acceso abierto desde siempre; ninguna página declara bajo qué licencia. El comité editorial es excelente; figuran solo los apellidos, sin institución.
Conviene saberlo de entrada porque cambia la naturaleza del trabajo pendiente: en la enorme mayoría de los casos no hace falta hacer mejor ciencia, hace falta hacer visible y verificable lo que ya se hace.
Un vocabulario mínimo
Antes de seguir, diez términos que van a aparecer en todo el artículo. Ninguno es complicado; lo que confunde es que se usan como si todos los supieran.
Índice, directorio y base de datos. No son lo mismo, aunque se usen como sinónimos. Un directorio registra que la revista existe y cumple ciertos requisitos (Latindex, DOAJ). Una base de datos además guarda y sirve los textos completos (SciELO). Un índice de citas mide además quién cita a quién (Scopus, Web of Science, y también el conteo de citas de SciELO). Los requisitos crecen en ese orden.
ISSN. Es el número internacional que identifica a una publicación periódica, como el ISBN identifica a un libro. Lo otorgan centros nacionales; en Argentina, el CAICYT-CONICET es el centro nacional de ISSN. Sin ISSN registrado no hay ningún índice posible: es la primera pieza.
DOI (Digital Object Identifier). Es una dirección permanente para cada artículo. La URL de un sitio cambia cuando se migra de plataforma o de dominio; el DOI, no: se actualiza a dónde apunta y el identificador sigue siendo el mismo. Los DOI para artículos académicos los administra principalmente Crossref.
ORCID. Es lo mismo, pero para personas: un identificador permanente de autor que distingue a “María González” de las otras cuatrocientas María González que publican en el mundo. Es gratuito y lo tramita cada autor.
Metadatos. Son los datos sobre el artículo, separados del texto del artículo: título, autores, afiliaciones, resumen, palabras clave, fecha de recepción, fecha de aceptación, licencia, páginas, DOI. Todo índice se alimenta de metadatos, no de PDF. Buena parte del trabajo de indexación consiste en producir metadatos completos y consistentes.
XML-JATS. Es el formato estándar en que se entrega un artículo científico a los sistemas de indexación. En lugar de un archivo donde el título “se ve” grande y en negrita, el XML dice explícitamente esto es el título, esto es una afiliación, esto es una referencia bibliográfica. Es el idioma en que las máquinas leen artículos. SciELO trabaja con una variante propia de JATS.
OAI-PMH. Es un protocolo por el cual el sitio de la revista expone sus metadatos para que otros sistemas los cosechen automáticamente. Si la revista lo tiene activo, los repositorios y agregadores pueden recoger sus contenidos sin intervención humana.
Licencia Creative Commons (CC). Es la declaración pública de qué puede hacer un lector con el artículo: leerlo, redistribuirlo, adaptarlo, usarlo comercialmente. “Acceso abierto” sin licencia declarada no es acceso abierto para un índice: es un archivo gratis sin condiciones de uso definidas.
Preservación digital. Es el compromiso de que los artículos van a seguir existiendo si el servidor se cae, si la universidad cambia de gestión o si la revista deja de publicarse. Se cumple depositando el contenido en un sistema de archivo a largo plazo, no guardando copias en la computadora del editor.
APC (Article Processing Charge). Es el cargo que algunas revistas cobran al autor por publicar. Lo relevante para los índices no es cobrarlo o no cobrarlo, sino declararlo con claridad: si no se cobra nada, hay que decir explícitamente que no se cobra nada.
Lo que un índice mira, en cuatro capas
Los cuatro sistemas que se recorren más adelante piden cosas distintas, pero todos ordenan su mirada más o menos igual. Sirve pensarla en capas, porque cada capa se apoya en la anterior.
Capa 1: identidad y responsabilidad
Quién es la revista y quién responde por ella. Un nombre unívoco que no se confunda con otra publicación. Un ISSN registrado y confirmado, mostrado en el sitio. Una entidad editora identificada: una universidad, una facultad, una sociedad científica, un instituto. Un sitio web propio con dirección estable. Datos de contacto reales de una persona con nombre y apellido, no un formulario anónimo.
Latindex lo pone como condición de entrada: entre sus siete características obligatorias figuran la mención de los responsables editoriales, la identificación de la entidad editora y el ISSN (Catálogo 2.0, metodología). DOAJ pide además que cada artículo tenga una dirección web única propia y esté disponible al menos en HTML o PDF (guía de postulación de DOAJ).
Capa 2: el equipo
Quién decide, con qué autoridad y con qué independencia. Acá suele estar el primer rechazo silencioso.
DOAJ exige un editor y un consejo editorial con al menos cinco integrantes con calificaciones apropiadas, y que se publique el nombre y la afiliación de cada uno. También pone un límite a la endogamia: la proporción de artículos firmados por el editor o por miembros del consejo no debe superar el 25% en ninguno de los dos últimos números. Es un criterio incómodo para revistas pequeñas de facultad, y es una de las causas frecuentes de rechazo.
El fondo del criterio es simple: un consejo editorial no es una lista de nombres prestigiosos que dan respaldo simbólico. Es un cuerpo que efectivamente decide, y cuya composición demuestra que la revista no es el proyecto personal de dos personas que se publican entre sí.
Capa 3: las políticas escritas y públicas
Es la capa más grande y la que más trabajo lleva, porque implica poner por escrito decisiones que el equipo ya tomó hace años sin escribirlas.
Las políticas que se piden, en distintas combinaciones según el índice:
- Alcance y perfil de la revista: qué publica y qué no.
- Instrucciones para autores: cómo se envía un trabajo, en qué formato, con qué normas de citación.
- Proceso de revisión: qué tipo de arbitraje se usa y descripto con precisión. DOAJ requiere al menos dos evaluadores independientes por artículo (con una excepción para artes y humanidades, donde admite revisión editorial con un mínimo de dos editores).
- Ética editorial: qué se hace ante un conflicto de interés, una autoría disputada, una acusación de mala conducta.
- Detección de plagio: qué herramienta o procedimiento se usa.
- Política de acceso y licencia: acceso inmediato, sin embargo, sin registro previo, con licencia declarada. DOAJ especifica que el copyright debe estar declarado en términos propios, separados del copyright del sitio, y que no puede ser “todos los derechos reservados”.
- Cargos: todos los aranceles posibles, desde el envío hasta la publicación, declarados; y si hay exenciones, en qué condiciones.
- Preservación digital: en qué sistema se archiva el contenido a largo plazo.
- Correcciones y retractaciones: qué pasa cuando hay que corregir o retirar un artículo publicado.
Esta lista no es una invención de cada índice por separado. Está consolidada en los Principios de Transparencia y Mejores Prácticas en Publicaciones Académicas, en su cuarta edición (2022), redactados en conjunto por COPE, DOAJ, OASPA y WAME. Conviene leerlos completos: son dieciséis principios, ocupan pocas páginas y son, en la práctica, el examen que rinde toda revista que postula a cualquier lado.
Capa 4: la evidencia
Las tres capas anteriores describen intenciones. La cuarta comprueba que se cumplen.
Periodicidad declarada y efectivamente cumplida: una revista que anuncia dos números por año y publicó uno en tres años tiene un problema que ninguna política escrita resuelve. Fechas de recepción y aceptación visibles en cada artículo, que son la prueba pública de que el arbitraje ocurrió y cuánto tardó. Un volumen mínimo de contenido: DOAJ pide al menos cinco artículos de investigación por año, y para revistas nuevas, más de un año de historia o al menos diez artículos de investigación en acceso abierto ya publicados. Acceso al archivo histórico, no solo al último número.
Latindex sistematiza esta lógica de manera especialmente clara: sus 38 características de calidad se dividen en siete básicas obligatorias —responsables editoriales, generación continua de contenidos, identificación de la autoría, entidad editora, instrucciones para publicar, sistema de arbitraje e ISSN— y treinta y una adicionales agrupadas en presentación, gestión y política editorial, contenido, y revistas en línea. Para ingresar al Catálogo hay que cumplir las siete obligatorias y al menos 23 de las restantes, o sea un mínimo de 30 sobre 38: el 80%.
Vale la pena detenerse en ese número. Latindex no pide perfección: pide cumplir cuatro de cada cinco requisitos, y no negocia siete. La mayoría de las revistas rechazadas no falla por poco: falla porque nunca revisó la lista.
El orden de las puertas
Una pregunta razonable es por dónde empezar, y la respuesta no es “por todas a la vez”. Para una revista argentina, el orden que menos frustración produce es este:
1. ISSN. Tramitado y confirmado en el centro nacional, el CAICYT-CONICET. Es requisito de todo lo demás. Si el ISSN existe pero los datos registrados no coinciden con el título o el soporte actual de la revista (por ejemplo, una revista que pasó de papel a digital y nunca actualizó), hay que corregirlo antes de postular a ningún lado.
2. Latindex Catálogo 2.0. Es la puerta natural de entrada regional y, sobre todo, la mejor lista de tareas disponible. Aun sin postular, revisar las 38 características contra el sitio de la revista produce en una tarde un diagnóstico completo de lo que falta. La postulación se hace a través del centro de acopio nacional, que en Argentina es también el CAICYT.
3. DOAJ. Requiere acceso abierto con licencia declarada y el conjunto de políticas de la capa 3. Es exigente pero razonable, y tiene un efecto multiplicador: muchos otros sistemas dan por cumplidos varios requisitos si la revista ya está en DOAJ. Un dato práctico: si la postulación se rechaza, DOAJ pide esperar seis meses antes de volver a postular, y espera que en ese lapso el sitio demuestre que las recomendaciones se implementaron (explicación oficial). Conviene no postular apurado.
4. Crossref. No es un índice de calidad sino una infraestructura: se paga una membresía anual y se registran DOI para cada artículo. Las cuotas van por tramos según los ingresos o gastos de la editorial, desde 200 dólares anuales para las más pequeñas, más un cargo por registro de contenido reciente de aproximadamente un dólar por artículo. Para una revista universitaria de dos números anuales, el costo real es modesto; la barrera no suele ser el dinero sino la obligación técnica de depositar metadatos en XML de manera sostenida.
5. Núcleo Básico y SciELO Argentina. Son los escalones más altos del circuito nacional, ambos gestionados por el CAICYT-CONICET. El Núcleo Básico de Revistas Científicas Argentinas evalúa a través de un comité científico asesor y su pertenencia se aprueba por resolución del CONICET. SciELO, además de criterios editoriales estrictos, agrega una exigencia de producción: los artículos se entregan marcados en XML-JATS, con ORCID de todos los autores y DOI por artículo (criterios vigentes de ingreso y permanencia en SciELO Argentina y criterios de la Red SciELO).
Este último punto es donde muchas revistas se detienen, y es el que ocupa la segunda mitad de este artículo.
Nueve trabajos, que no son nueve personas
Cuando se enumeran los roles de una editorial científica, un equipo de tres personas siente que la lista es imposible. No lo es: los roles se acumulan en pocas personas. Pero los trabajos tienen que existir, estar identificados y ser transferibles a quien venga después.
- Dirección editorial: define la línea, decide aceptaciones y rechazos, responde institucionalmente.
- Secretaría de redacción: recibe originales, controla que estén completos, lleva el registro de fechas. Es el rol más subestimado y el que produce la evidencia que los índices piden.
- Gestión de evaluadores: identifica árbitros, los invita, hace seguimiento, custodia el anonimato cuando corresponde.
- Corrección de estilo y normalización: unifica criterios de escritura, ortotipografía y citación.
- Normalización de referencias: verifica que la bibliografía esté completa y en formato consistente. Es determinante para que los enlaces entre artículos funcionen.
- Producción y maquetación: convierte el texto aprobado en los formatos publicables.
- Gestión de metadatos e identificadores: carga los datos del artículo, tramita DOI, verifica ORCID, mantiene la coherencia entre lo que dice el PDF y lo que dice el registro.
- Infraestructura y preservación: sostiene el sitio, las copias de seguridad, el depósito en un archivo a largo plazo.
- Relación institucional: hace los trámites, responde a las evaluaciones periódicas, mantiene el vínculo con la entidad editora.
La prueba de que una revista es una editorial y no un esfuerzo personal es que estos nueve trabajos sobreviven al cambio de las personas que los hacen. Si el editor se jubila y con él se van los criterios, las contraseñas y el saber cómo se arma un número, no había una editorial: había alguien muy dedicado.
Dónde se rompe todo: la producción
Ahora bien: un equipo puede tener las políticas escritas, el comité completo y la periodicidad al día, y aun así no llegar a SciELO. Porque en el último tramo aparece un problema que no es editorial sino material.
Un mismo artículo termina existiendo en muchas versiones simultáneas:
- el original del autor,
- la versión corregida,
- el PDF maquetado que se publica,
- el HTML del sitio,
- el XML-JATS para SciELO,
- el depósito de metadatos para Crossref,
- la ficha en el sistema de gestión de la revista,
- la planilla con datos para el informe anual a la institución.
Cada una de esas versiones se produce, habitualmente, a mano y por separado. Y entonces pasa lo previsible: se corrige el apellido de una autora en el PDF y no en el XML. Se cambia la fecha de aceptación en el sistema y no en el artículo publicado. Se agrega un DOI que en el PDF no figura. Se envía a Crossref un resumen que no es el resumen final.
Ninguna de esas inconsistencias es un error grave por sí sola. El problema es que son exactamente lo que un evaluador de índice detecta, porque comparar registros es justamente lo que hace. Y una revista con metadatos que se contradicen entre sí produce, en quien la evalúa, la impresión precisa de que el sistema editorial no está bajo control. Que es, para ser justos, lo que está pasando.
El costo también es humano: el tiempo que el equipo gasta reescribiendo el mismo contenido en ocho formatos es tiempo que no gasta en conseguir evaluadores, corregir textos o redactar las políticas que le faltan.
El principio de la fuente única
El modelo de fuente única (single source) parte de invertir el orden. En vez de producir cada formato por separado a partir de una versión de referencia que va envejeciendo, se mantiene un único archivo fuente por artículo —texto y metadatos juntos, en un formato simple y editable— y todos los demás formatos se generan a partir de él: el PDF, el HTML, el XML-JATS, el depósito de metadatos.
Las consecuencias prácticas son tres, y todas apuntan a los requisitos de las capas anteriores:
- Consistencia por construcción. Si el nombre de la autora está mal, está mal en un solo lugar, y al corregirlo se corrigen todas las salidas. La contradicción entre formatos deja de ser posible.
- Estructura obligatoria en el origen. Como la fuente tiene que declarar qué es cada cosa —esto es una afiliación, esto es una fecha de aceptación, esto es un tipo de artículo—, los metadatos incompletos se detectan al cargar el artículo, no seis meses después cuando el índice los rechaza.
- Reproducibilidad. Volver a generar todo el número con una corrección de última hora deja de ser una tarde de trabajo manual.
Conviene aclarar dónde encaja esto respecto de lo que muchas revistas ya usan. OJS (Open Journal Systems) es un sistema de gestión editorial: administra el flujo de envíos, arbitrajes y decisiones, y publica el sitio de la revista. Hace muy bien ese trabajo y acá no se propone reemplazarlo. Lo que OJS no hace por sí solo es producir los archivos finales: no maqueta el PDF, no genera el XML-JATS marcado con la calidad que pide SciELO, no resuelve la normalización tipográfica del texto. Ese tramo —entre el manuscrito aprobado y los archivos que se publican y se depositan— es el que queda a cargo del equipo, y es donde se pierde la mayor parte del tiempo.
gbpublisher es una herramienta de escritorio pensada exactamente para ese tramo: mantener la fuente única de cada artículo y generar desde ahí las salidas que cada destino requiere. Se complementa con OJS, no compite con él. La última sección desarrolla el modelo en detalle; por ahora alcanza con retener el principio general, que es anterior a cualquier programa: un contenido, muchas salidas, cero copias paralelas.
Autodiagnóstico
Antes de seguir, un ejercicio que se hace en una tarde. Abrir el sitio de la revista en una ventana de incógnito, como si se fuera un evaluador que no conoce a nadie del equipo, y buscar lo siguiente. Si algo no se encuentra en menos de un minuto, para el índice no existe.
- El ISSN, visible en el sitio, y coincidente con lo registrado en el centro nacional.
- La entidad editora, identificada con nombre completo.
- El equipo editorial, con nombre, apellido y afiliación institucional de cada integrante.
- Un contacto con nombre propio y correo electrónico.
- La descripción del proceso de arbitraje: qué tipo, cuántos evaluadores, en qué plazos.
- Las instrucciones para autores, completas y vigentes.
- La declaración de acceso abierto y la licencia concreta bajo la que se publica.
- La declaración de cargos: cuáles se cobran, o la afirmación explícita de que no se cobra ninguno.
- La política de ética editorial y la de detección de plagio.
- La periodicidad declarada, y los últimos tres números publicados de acuerdo con ella.
- Fechas de recepción y aceptación en los artículos.
- El archivo histórico accesible, no solo el número en curso.
- La política de preservación digital.
- La política sobre uso de inteligencia artificial por parte de autores, editores y evaluadores.
Cada casilla vacía es una observación probable en un rechazo. La buena noticia es que casi todas se resuelven escribiendo, no publicando más.
2. No todo lo que publica una revista es un artículo
Queda planteada, entonces, la idea central: los índices no evalúan la calidad de los artículos sino la existencia de un sistema editorial verificable. Ahora hay que bajarla a un terreno mucho más concreto, y este es el punto donde suele producirse un momento incómodo en los equipos editoriales.
Imaginemos un número cualquiera de una revista de humanidades. Contiene:
- un editorial de la directora,
- la presentación de un dossier temático,
- cinco artículos de investigación,
- la transcripción de una conferencia dictada en las jornadas de la facultad,
- dos reseñas de libros,
- una necrológica de un profesor emérito,
- y una fe de erratas del número anterior.
Doce textos. Para el equipo, es “el número”. Para un índice, son doce documentos de siete tipos distintos, cada uno con reglas propias sobre qué metadatos debe tener, qué se le exige y para qué cuenta. Y esa diferencia, que parece burocrática, es la que decide si la revista alcanza o no los mínimos que le piden.
La distinción que ordena todo: material citable y material no citable
Hay una división que atraviesa toda la bibliometría y que casi nunca se le explica a los equipos editoriales, aunque los afecta de manera directa.
Cuando se calculan métricas de una revista —el factor de impacto es el caso más conocido—, se hace una división entre los documentos que se consideran citables y los que no. La formulación estándar es tajante:
“Citable items include only original research articles and reviews. Meeting abstracts, editorials, letters, news items, corrections, book reviews, biographical items, reprints, and so on are all rated as non-citable items.”
La cita es de un análisis publicado en PLOS ONE sobre la construcción del factor de impacto. Traducido: solo los artículos de investigación originales y las revisiones cuentan como material citable. Los editoriales, las cartas, las noticias, las correcciones, las reseñas de libros, las notas biográficas y las necrológicas quedan afuera.
Ese mismo trabajo señala una asimetría que conviene conocer, aunque solo sea para no sorprenderse:
“When these non-citable items are cited, their citations are counted in the numerator of IF, but are excluded in the denominator.”
Es decir: si alguien cita el editorial de una revista, esa cita suma en el numerador de la métrica, pero el editorial no suma en el denominador. Los autores del análisis mencionan que este desbalance ha sido señalado como una fuente de inflación considerable en algunas revistas de prestigio.
Conviene ser claro sobre para qué sirve saber esto. No es una invitación a inflar métricas publicando editoriales. Es la explicación de algo mucho más práctico y más urgente para una revista que todavía no está indexada: cuando un índice exige un mínimo de producción, ese mínimo casi nunca se cuenta sobre el total de textos publicados. Se cuenta sobre el material que ese índice considera sustantivo.
Y ahí es donde muchas revistas, sin saberlo, no llegan.
Dos líneas que no coinciden
Ahora bien, hay un matiz que evita un malentendido costoso: no todos los sistemas trazan la línea en el mismo lugar.
La división que se acaba de describir —artículos y revisiones adentro, todo lo demás afuera— es la de los índices de citas que calculan factor de impacto. Pero SciELO, que es índice y editor a la vez, usa una división distinta y bastante más generosa. Sus criterios distinguen entre documentos indexables y no indexables, y entre los indexables —los que se publican y se incluyen en sus métricas de desempeño— figuran, además de los artículos de investigación y de revisión: el editorial, la carta, el comentario de artículo, la comunicación breve, el discurso, la discusión, el ensayo, la entrevista, la errata, el informe de caso, el obituario, la reseña crítica de libros, la respuesta, la retractación y la retractación parcial (Criterios de la Red SciELO, Anexo 1).
Lo que SciELO deja afuera es otra lista: actas de congreso, anuncios, calendarios de eventos, convocatorias, informes de reunión, libros recibidos, noticias, reimpresiones, reseñas de producto, resúmenes y resúmenes de tesis, tesis y traducciones de artículos ya publicados.
La conclusión práctica no es que una de las dos líneas sea la verdadera, sino que hay que saber cuál aplica en cada caso: para el cálculo del factor de impacto, una reseña no cuenta; para SciELO, una reseña crítica sí se indexa y sí computa —siempre que sea efectivamente crítica y esté marcada con todos sus metadatos—. En lo que sigue, cada tipo se describe con las dos referencias cuando difieren.
Los mínimos no se cuentan sobre lo que se publica, sino sobre lo que cuenta
Volvamos al número imaginario del principio. Doce textos publicados. Si la revista sale dos veces al año con esa composición, publica veinticuatro textos anuales, lo cual suena a una actividad editorial sólida. Veamos qué dicen los índices.
DOAJ exige publicar al menos cinco artículos de investigación por año (guía de postulación). No cinco textos: cinco artículos de investigación. En nuestro ejemplo hay diez al año, así que se cumple con holgura. Pero una revista que publique un número anual con tres artículos, un editorial, una conferencia y cuatro reseñas está publicando nueve textos y no cumple, aunque a simple vista parezca más activa que otra que publica cinco artículos y nada más.
Latindex es todavía más explícito, y su formulación merece leerse con atención. En la metodología del Catálogo 2.0, la característica de contenido original establece que “al menos el 40% de los documentos publicados deben ser trabajos de investigación, comunicación científica o creación originales”. Y la característica de cantidad mínima de artículos anuales pide “al menos cinco artículos originales, de revisión o ensayos por año”.
Ese 40% es un umbral que sorprende a muchas revistas de humanidades y ciencias sociales, donde es habitual que las reseñas, las presentaciones de dossier, las entrevistas y las transcripciones ocupen buena parte del volumen. Una revista con cuatro artículos y ocho reseñas por número está en 33%: por debajo del umbral, publicando mucho.
SciELO exige que la revista publique predominantemente investigación original y fija mínimos de producción que varían por disciplina. Los criterios de SciELO España, por ejemplo, piden entre 12 y 24 trabajos anuales en áreas como psicología o enfermería, y entre 30 y 60 en medicina. Cada colección nacional publica su propia versión de estos parámetros, de modo que hay que consultar la que corresponda.
La conclusión práctica es incómoda pero útil: antes de postular a cualquier índice, hay que contar. No cuántos textos publicó la revista el año pasado, sino cuántos de ellos son artículos de investigación, revisiones o ensayos originales. Muchos equipos descubren en ese conteo la razón de un rechazo que les había parecido arbitrario.
Los requisitos también cambian según el tipo
La otra consecuencia de esta clasificación es que los requisitos de metadatos no se aplican a todo por igual, y esto es una buena noticia: nadie exige un resumen bilingüe para una necrológica.
Latindex lo dice con precisión quirúrgica. Su característica de fechas de recepción y aceptación especifica que “en los artículos (originales, de revisión y ensayos) deben constar las fechas de recepción y aceptación de originales”, y agrega una advertencia que cuesta caro: “califica solamente si indican ambas fechas”. Sus características de resúmenes y palabras clave —en el idioma original y en un segundo idioma— también se aplican específicamente a “artículos originales, de revisión y ensayos”.
O sea: el editorial no necesita resumen ni fechas de arbitraje, porque no fue arbitrado. La reseña tampoco. Pero todo artículo de investigación sí, y si a uno solo le falta la fecha de aceptación, esa característica no califica.
Esto explica un error frecuentísimo. Un equipo, buscando prolijidad, aplica la misma plantilla a todos los documentos del número: le pone resumen y palabras clave al editorial, o le pone fechas de recepción a una conferencia que nunca pasó por arbitraje. El resultado no es neutral: declara que un texto no arbitrado fue arbitrado. Es una inconsistencia menor en apariencia y una señal de alarma para quien evalúa, porque sugiere que la revista no distingue entre lo que pasó por revisión de pares y lo que no.
La regla es simple: cada tipo de documento lleva exactamente los metadatos que le corresponden, ni más ni menos.
El catálogo de tipos, uno por uno
Existe un vocabulario estándar para nombrar estos tipos. La Tag Library de JATS —el formato XML mencionado más arriba— define un atributo llamado article-type con un conjunto de valores propuestos. Las guías de implementación de las grandes editoriales lo tratan directamente como un vocabulario controlado: la guía JATS de Taylor & Francis señala que existe un valor genérico other, pero advierte que “this is not recommended practice and should be avoided wherever possible”.
Lo que sigue no es una lista exhaustiva sino la que cubre lo que publica realmente una revista académica de la región. Para cada tipo: qué es, si es citable, y qué metadatos lo definen.
Artículo de investigación (research-article)
Reporta investigación primaria. Es el único documento que cuenta en todos los índices, en todos los cálculos y en todas las evaluaciones. Requiere: arbitraje externo documentado, fechas de recepción y aceptación, resumen y palabras clave en dos idiomas, afiliación institucional completa de cada autor, ORCID, referencias normalizadas, DOI.
No hace falta que siga la estructura IMRyD (introducción, métodos, resultados, discusión): esa organización es dominante en ciencias experimentales y ajena a buena parte de las humanidades. Un artículo de investigación histórica organizado en apartados temáticos es igual de citable. Lo que define al tipo no es la estructura interna sino la naturaleza del aporte y el hecho de haber pasado por revisión de pares.
Artículo de revisión (review-article)
Sistematiza el estado del arte de un tema. Es citable y cuenta como material sustantivo en todos los índices. Requiere los mismos metadatos que el artículo de investigación, incluido el arbitraje. Es un tipo estratégicamente valioso para revistas pequeñas: suele recibir más citas que el promedio y sí computa en los mínimos.
Ensayo o artículo teórico
Latindex lo reconoce explícitamente junto con los originales y las revisiones a la hora de contar. En JATS no tiene un valor propio y habitualmente se marca como research-article. Requiere arbitraje y el mismo juego de metadatos.
Editorial (editorial)
Texto firmado por la dirección o el comité que presenta el número, fija posición o comenta un asunto de la disciplina. SciELO lo define con precisión: “artículo de opinión, declaración política o comentario general escrito por un miembro del equipo editorial, con autoría y título propio diferente al título de la sección”. No es citable en el cálculo del factor de impacto, pero sí es indexable en SciELO. No lleva resumen, no lleva palabras clave, no lleva fechas de recepción ni aceptación, porque no pasó por arbitraje externo.
Una advertencia explícita de los criterios de SciELO: no se aceptan editoriales que sean una simple lista de los artículos publicados. El editorial tiene que tratar un tema científico sujeto a citación. Presentar el número enumerando lo que contiene es un índice, no un editorial.
Sí lleva, en cambio, tres cosas que suelen faltarle: autoría explícita (un editorial sin firma es un problema de transparencia), fecha de publicación, y DOI propio si la revista registra DOI. Un editorial anónimo en una revista que aspira a indexarse es una casilla vacía innecesaria.
Presentación de dossier
Es el tipo más ambiguo de todos y merece una decisión consciente. Si el texto se limita a presentar los trabajos que vienen —resumirlos, agradecer, contextualizar el llamado—, es funcionalmente un editorial y así debe declararse. Si en cambio desarrolla un argumento propio, revisa la bibliografía del campo y fue leído por evaluadores, es un artículo y debe tener el tratamiento completo: resumen, palabras clave, fechas, arbitraje.
Lo que no se puede es tenerlo de las dos maneras: contarlo como artículo para llegar a los mínimos y a la vez no someterlo a arbitraje ni darle resumen.
Conferencia o disertación transcripta
Muy frecuente en revistas de humanidades, y casi siempre mal declarada. No es un artículo de investigación: no fue escrito como tal, no pasó por arbitraje, y su valor es otro.
Acá conviene una distinción de tres, porque SciELO trata cada caso de manera distinta y solo uno sobrevive:
- El texto de la conferencia, es decir la disertación transcripta y editada, corresponde al tipo discurso (“documento de un discurso o presentación oral”), que sí es indexable.
- El informe sobre la conferencia —la crónica de qué se discutió en las jornadas— es un informe de reunión, y no es indexable.
- Las actas del congreso, entendidas como el material publicado en el evento, tampoco lo son.
Publicar una conferencia como si fuera un artículo, o publicar una crónica de jornadas dentro de la sección de artículos, son dos errores distintos con el mismo origen: no haber decidido qué tipo de documento es.
Lo que el discurso sí debe registrar: quién lo pronunció, dónde, cuándo, en el marco de qué evento, y quién lo transcribió o editó. Ese contexto es el equivalente, para este tipo, a lo que las fechas de arbitraje son para un artículo. Una conferencia publicada sin decir dónde ni cuándo se dictó es un texto huérfano.
Comunicación breve y nota técnica
Resultados parciales, avances o descripciones de método que no alcanzan la extensión de un artículo completo. Suelen pasar por arbitraje —a veces abreviado— y llevan resumen. Latindex los reconoce dentro de los documentos que computan para el criterio de contenido original.
Reseña de libro (book-review)
No es citable para el factor de impacto, pero SciELO sí la indexa y la computa, con una condición tajante: solo acepta reseñas de carácter crítico que aporten conocimiento más allá del simple resumen de la obra. La reseña que cuenta qué dice el libro y opina que es valioso no califica; la que discute su tesis, la sitúa en un debate y la evalúa, sí.
Tiene además una particularidad que se pasa por alto todo el tiempo: una reseña involucra dos entidades bibliográficas distintas, la reseña misma y la obra reseñada.
Los metadatos de la obra reseñada —autor, título completo, editorial, ciudad, año, cantidad de páginas, ISBN— no son un adorno del texto: son datos estructurados que el XML tiene un lugar específico para alojar, y que permiten que la reseña sea encontrada por quien busca el libro. Una reseña publicada como un texto corrido que menciona el libro solo en el título pierde toda esa capacidad de recuperación.
Carta al editor (letter-to-the-editor)
Correspondencia, réplicas, comentarios sobre trabajos publicados. No es citable para el factor de impacto; SciELO sí la indexa, siempre que trate un tema relevante o comente otros artículos. Conviene además distinguirla de dos tipos vecinos que SciELO reconoce por separado: el comentario de artículo, cuyo objeto es otro artículo y que suele publicarse junto a él, y la respuesta, que es la réplica del autor original a los comentarios recibidos. Cuando la carta responde a un artículo concreto, debe enlazar a ese artículo por su DOI, y lo ideal es que el artículo original también enlace a la respuesta. Ese ida y vuelta es lo que convierte a una revista en un espacio de discusión rastreable y no en una sucesión de textos aislados.
Entrevista
Frecuente y casi nunca bien declarada. No es citable para el factor de impacto; SciELO la reconoce como tipo propio e indexable. Lo que necesita registrar es la doble autoría: quién entrevista y quién es entrevistado, ambos identificados con nombre completo y afiliación. Publicar una entrevista atribuyéndosela solo al entrevistador —o solo al entrevistado— desordena todos los registros de autoría posteriores.
Necrológica u obituario (obituary)
No es citable para el factor de impacto. SciELO lo indexa, pero con una exigencia que sorprende: solo acepta obituarios con análisis de la obra y del aporte de la persona homenajeada. La necrológica puramente afectiva, que recuerda a la persona sin discutir su trabajo, no califica. Lleva firma, fecha y el nombre completo de la persona homenajeada.
Corrección o errata (correction), retractación (retraction) y retractación parcial
Estos dos no son opcionales ni son un mal trago que conviene disimular: son la prueba más contundente de que la revista funciona como corresponde. Un índice mira con mejor criterio a una revista que publica correcciones bien enlazadas que a una que nunca corrigió nada en veinte años.
Son tres tipos distintos, no dos: la errata o corrección modifica material publicado; la retractación retira el trabajo completo; la retractación parcial retira solo una parte. Y hay un cuarto tipo emparentado que conviene no confundir: el addendum, que agrega información o aclaración sin corregir ningún error.
Todos tienen requisitos estrictos: son documentos con entidad propia, con su propio DOI, que deben enlazar explícitamente al artículo corregido o retractado, y que deben permanecer accesibles de manera permanente. El artículo original nunca se borra ni se reemplaza en silencio: se marca. Que un PDF haya sido sustituido por otro sin dejar rastro es, para cualquier índice, una falla grave de integridad.
Esto conecta con una de las políticas ya listadas como obligatorias: la política de correcciones y retractaciones. Tenerla escrita y no haberla usado nunca es aceptable. No tenerla, no.
Traducción
Cuando una revista publica la traducción de un trabajo ya publicado, no está publicando un artículo nuevo. Debe declararse como traducción, indicar la fuente original con su referencia completa y su DOI si lo tiene, y consignar quién tradujo. Contar una traducción como artículo original para llegar a un mínimo es exactamente el tipo de cosa que un evaluador detecta comparando registros.
SciELO es explícito: la traducción de un artículo ya publicado no es indexable, y tampoco se permite la duplicación de un trabajo publicado en otra revista o como capítulo de libro. La excepción está bien delimitada: sí se aceptan documentos derivados de un original, bajo licencia Creative Commons u otra, que se caractericen como un documento nuevo con autoría y DOI propios. La diferencia entre una y otra cosa no la decide la buena intención, sino si hay aporte nuevo.
Distinto es el caso de un artículo que la revista publica simultáneamente en dos idiomas: ahí no hay traducción de algo previo sino dos versiones del mismo trabajo, y SciELO pide que cada versión tenga su propio DOI.
Tres tipos nuevos que conviene conocer
La taxonomía se mueve, y hay tres tipos recientes que valen la pena porque abren posibilidades a revistas que hoy no saben dónde poner ciertos textos.
Artículo de datos. Describe un conjunto de datos de investigación, esté en el texto o depositado en un repositorio. Es indexable y citable como cualquier artículo, y es la manera formal de dar crédito académico a quien produce un corpus, un relevamiento o una base que otros van a usar. Para revistas de humanidades con corpus documentales, es un tipo infrautilizado.
Opinión de artículo aprobado. Es el informe de evaluación publicado como documento con entidad propia: el análisis del manuscrito, con la valoración de su relevancia, sus métodos y sus resultados. Publicar los dictámenes es una de las prácticas centrales de la ciencia abierta, y convierte el trabajo invisible de los evaluadores en producción reconocible.
Posicionamiento o pensamiento colectivo. Documento elaborado en conjunto por investigadores expertos en una materia. Es el tipo adecuado para las declaraciones firmadas por muchos autores que hoy suelen publicarse, incómodamente, como editorial.
Cuando un trabajo se publica en partes
Un caso que merece atención propia, porque las revistas de humanidades lo usan a menudo y casi siempre lo resuelven mal: el trabajo extenso que se publica dividido en dos o tres entregas, en números sucesivos, para desarrollar una idea que no entra en un solo artículo.
Es una práctica legítima y con buena tradición. Pero desde el punto de vista de la indexación, cada parte es un artículo autónomo: tiene su propio DOI, su propio resumen, sus propias palabras clave, su propia página y sus propias referencias. No existe la posibilidad de un DOI que agrupe las tres partes y las presente como una unidad.
De ahí se siguen tres recomendaciones concretas:
- Numerar en el título de manera consistente y explícita, con la misma fórmula en todas las partes: “Título general (I)”, “Título general (II)”. Alguien que encuentre la parte II en una búsqueda tiene que poder deducir que existe una parte I.
- Enlazar las partes entre sí por DOI. El XML de JATS tiene un elemento específico para declarar relaciones entre artículos, y ese es su uso natural. Sin ese enlace, las partes quedan sueltas en los sistemas de recuperación.
- Que cada parte se sostenga sola. Un resumen que dice “continuación del trabajo anterior” no es un resumen: es una nota al lector de la revista impresa. El lector que llega desde un buscador no tiene el número anterior a mano.
Hay además un riesgo práctico que conviene anticipar: si la revista se atrasa y la parte II sale un año después de la parte I, o si cambia de plataforma en el medio, es perfectamente posible que una parte quede indexada y la otra no. Publicar en partes exige una puntualidad que la revista tiene que estar en condiciones de sostener.
Por qué esto es un problema de producción y no de criterio
A esta altura, un equipo editorial puede estar de acuerdo con todo lo anterior y aun así fallar. Porque el tipo de documento no se declara una vez: se declara en cinco lugares distintos, y tiene que coincidir en todos.
- En el índice del número, donde el texto aparece bajo una sección: “Artículos”, “Reseñas”, “Documentos”.
- En el PDF publicado, donde suele figurar un encabezado o una etiqueta.
- En el HTML del sitio, donde la plataforma le asigna una sección.
- En el XML-JATS, en el atributo
article-type. - En el depósito de metadatos a Crossref, que también registra el tipo de contenido.
Cinco declaraciones hechas por personas distintas, en momentos distintos, con criterios distintos. Los resultados típicos son previsibles y todos reales: el editorial que en el XML quedó marcado como research-article porque era el valor por defecto de la plantilla; la reseña que en la plataforma quedó en la sección “Artículos” y por lo tanto se contó en el informe anual; la conferencia que figura con fecha de aceptación inventada porque el formulario de carga la pedía como campo obligatorio; la corrección que se publicó como una nota suelta sin enlace al artículo que corrige.
Ninguno de esos errores proviene de mala fe ni de ignorancia editorial. Provienen de que el mismo dato se carga muchas veces a mano. Y su efecto acumulado es exactamente el que se describió al principio: registros que se contradicen entre sí y un evaluador que concluye, razonablemente, que la revista no tiene control sobre su propia producción.
Una sola declaración, muchas consecuencias
Acá el modelo de fuente única deja de ser una comodidad y pasa a ser una herramienta de cumplimiento.
Si cada artículo tiene un único archivo fuente que declara su tipo en el encabezado, junto con sus metadatos, entonces el tipo deja de ser una etiqueta decorativa y pasa a ser una regla que gobierna todo lo demás:
- Valida. Si el documento se declara como artículo de investigación, el sistema puede exigir resumen en dos idiomas, palabras clave en dos idiomas, fechas de recepción y aceptación, ORCID de cada autor y afiliación completa, y avisar en el momento de la carga si algo falta. Si se declara como reseña, exige los datos de la obra reseñada. Si es una corrección, exige el DOI del artículo corregido. El control de calidad ocurre cuando el error todavía es barato de arreglar.
- Cuenta. Con el tipo declarado en la fuente, saber cuántos artículos citables publicó la revista el año pasado es una consulta, no una tarde de revisar PDF. Y ese número es exactamente el que hay que mirar antes de postular a DOAJ o a Latindex.
- Propaga. El tipo declarado una vez se traduce solo al
article-typedel XML, a la sección del sitio, a la etiqueta del PDF y al tipo de contenido del depósito Crossref. Las cinco declaraciones dejan de ser cinco decisiones y pasan a ser una sola, replicada sin intervención.
Es el mismo principio de más arriba aplicado a un caso particular: un contenido, muchas salidas, cero copias paralelas. gbpublisher organiza la producción alrededor de esa idea, y el tipo de documento es una de las piezas donde más rinde, porque es un dato chico que gobierna una cantidad desproporcionada de requisitos.
El segundo ejercicio
Armar una tabla con todo lo publicado en el último año calendario. Una fila por texto, cinco columnas:
| Texto | Tipo declarado | ¿Citable? ¿Indexable? | ¿Tiene resumen y palabras clave en dos idiomas? | ¿Tiene fechas de recepción y aceptación? |
|---|---|---|---|---|
Después, tres cuentas:
- Cuántos son artículos de investigación, revisiones o ensayos. Si son menos de cinco, DOAJ y Latindex no van a aceptar la postulación, por buena que sea la revista.
- Qué porcentaje del total representan. Si es menos del 40%, la característica de contenido original de Latindex no califica.
- Cuántos de esos artículos tienen las dos fechas y los dos resúmenes. Si falta aunque sea uno, esas características tampoco califican.
Es un ejercicio de una tarde y suele explicar, sin ninguna ambigüedad, un rechazo que hasta ese momento parecía injusto.
3. Los cuatro sistemas, uno por uno
Con el vocabulario mínimo y la tipología ya establecidos, se puede recorrer cada sistema: qué pide exactamente, en qué orden conviene encararlo, qué cuesta, cuánto tarda y qué hacer con un rechazo. Esta es la sección de referencia, la que conviene tener abierta cuando el equipo se siente a planificar, y es larga a propósito.
Antes de empezar, una advertencia que cambia la manera de leer todo lo que sigue.
No son cuatro puertas: es una cadena
La imagen mental habitual es la de cuatro ventanillas paralelas, y la pregunta que se hacen los equipos es “¿a cuál conviene postular primero?”. Para una revista argentina, esa pregunta está mal planteada, porque los cuatro sistemas están encadenados y el orden no lo elige la revista.
- Para entrar al Núcleo Básico hay que haber sido evaluada e incorporada al Catálogo 2.0 de Latindex antes de presentar la solicitud.
- Para entrar a SciELO Argentina hay que pertenecer al Núcleo Básico, que es “el primer requisito a cumplir”.
- Para entrar y permanecer en SciELO Argentina hay que estar indexada en DOAJ, criterio obligatorio desde enero de 2019.
- Y para cumplir el requisito de DOI de SciELO hay que estar registrada en Crossref, o depender de que SciELO lo gestione.
O sea que la secuencia es: ISSN → Latindex Catálogo 2.0 → Núcleo Básico → SciELO Argentina, con DOAJ como condición obligatoria en el camino y Crossref como infraestructura de fondo. No hay atajos. Una revista que hoy quiere estar en SciELO y todavía no está en Latindex está mirando un proceso de años, no de meses, y conviene saberlo desde el primer día para no frustrarse.
La buena noticia es que la cadena tiene sentido: cada eslabón exige lo que el siguiente da por supuesto. Ordenar el trabajo según ese orden evita hacer dos veces lo mismo.
Todo lo que sigue está separado en dos grupos que conviene tener siempre presentes: los requisitos editoriales, que se resuelven escribiendo y publicando páginas en el sitio, y los requisitos técnicos, que se resuelven produciendo los artículos de otra manera. El primero es un esfuerzo único; el segundo es un cambio permanente en cómo trabaja el equipo.
3.1. ISSN: el prerrequisito de todo
No es un índice, pero sin esto no hay nada. El Centro Nacional de ISSN funciona en el CAICYT desde 1976 y es la autoridad que asigna el número en Argentina, además de mantener la base BINPAR y exportar los registros argentinos a la base internacional.
Lo que hay que saber antes de tramitarlo:
- Cada soporte lleva su propio ISSN. Si la revista se publica en papel y en digital, son dos números distintos. Una revista que migró a digital y sigue usando el ISSN del papel tiene un error que va a aparecer en la primera evaluación.
- Todo cambio de título requiere un ISSN nuevo. No es un trámite de actualización: es una asignación nueva.
- Los cambios de URL, de entidad responsable, de periodicidad, la incorporación de subtítulos y el cese de la publicación deben comunicarse. El registro tiene que reflejar la realidad, porque DOAJ compara el ISSN declarado contra lo registrado en el Portal ISSN y contra lo que muestra el sitio de la revista. Las tres cosas tienen que coincidir.
- La publicación debe consignar su dirección postal en un lugar visible (portada, sumario o índice) como requisito para la asignación.
Costos y plazos. Desde el 1 de junio de 2026, la asignación de ISSN tiene un arancel de $25.000 (pago único) y el cambio de título, $50.000. Están exentas las instituciones gubernamentales nacionales, provinciales y municipales y las instituciones educativas públicas, que es donde vive la mayoría de las revistas académicas argentinas. El trámite se inicia con un formulario y un PDF de no más de 1 MB con imágenes de tapa, índice y datos legales (o capturas de pantalla, si es electrónica), enviados a cna.issn@gmail.com. La demora mínima informada es de 15 días.
El ISSN, una vez otorgado, mantiene su validez durante toda la vida de la publicación.
3.2. Latindex Catálogo 2.0: la mejor lista de tareas que existe
Es el primer eslabón real de la cadena y, como ya se dijo, su valor no está solo en entrar sino en usar sus criterios como diagnóstico.
Requisitos previos, antes de siquiera postular (postulación al Catálogo):
- Dos años de antigüedad de la versión en línea. Una revista que acaba de lanzar su sitio tiene que esperar. No hay excepción.
- Sitio web institucional u oficial exclusivo de la revista.
- Todo el contenido en acceso abierto.
- Artículos individuales, no un PDF único que compila el número entero. Este punto elimina de entrada a muchas revistas que siguen publicando el número como un solo archivo.
- No cobrar cargos de publicación, salvo que la revista ya esté indexada en DOAJ o SciELO.
- No presentar características de publicación depredadora.
La evaluación. Son 38 características de calidad editorial. Siete son básicas y obligatorias: responsables editoriales, generación continua de contenidos, identificación de la autoría, entidad editora, instrucciones para publicar, sistema de arbitraje e ISSN. Las otras 31 se agrupan en cuatro bloques: presentación, gestión y política editorial, contenido, y revistas en línea. Para ingresar hay que cumplir las siete obligatorias y al menos 23 de las 31 restantes: un mínimo de 30 sobre 38, el 80% (metodología del Catálogo 2.0).
Los criterios que más se caen, por experiencia de lo que suele faltar:
- Contenido original: al menos el 40% de los documentos publicados deben ser trabajos de investigación, comunicación científica o creación originales.
- Cantidad mínima de artículos anuales: al menos cinco artículos originales, de revisión o ensayos por año.
- Fechas de recepción y aceptación: califica solamente si figuran las dos.
- Resúmenes y palabras clave bilingües: en el idioma original y en un segundo idioma, para artículos originales, de revisión y ensayos.
- Código de ética y detección de plagio: declarados públicamente.
- Protocolos de interoperabilidad, identificadores uniformes, preservación digital: el bloque de revistas en línea es el que más se descuida y el que más puntos aporta.
Trámite y plazos. La postulación se presenta a través del centro de acopio nacional, que en Argentina es el CAICYT. Si el resultado es “no aprobada”, se reciben las observaciones detalladas y hay que esperar un año para volver a presentarse. Ese año de espera es la razón principal para no postular a las apuradas: conviene autoevaluarse contra las 38 características y postular recién cuando el conteo dé holgado.
3.3. DOAJ: el examen de transparencia
DOAJ no es un índice regional ni un sello de prestigio: es el directorio internacional que certifica que una revista de acceso abierto cumple buenas prácticas. Y en la cadena argentina no es opcional, porque SciELO Argentina lo exige.
Lo más útil que se puede decir sobre DOAJ es cómo está construido su formulario, porque revela exactamente qué se evalúa. La versión vigente es la 3.1, de enero de 2026, y se organiza en siete secciones (guía de postulación, formulario).
Sección 1 — Cumplimiento de acceso abierto
Pregunta si la revista adhiere a la definición de acceso abierto de DOAJ, pide el enlace a la declaración de acceso abierto del sitio, y pregunta desde qué año se publica todo el contenido bajo licencia abierta. Para revistas que “voltearon” a acceso abierto, va el año de la conversión, no el de fundación.
Sección 2 — Sobre la revista
Título (que debe coincidir con el sitio y con lo registrado en el Portal ISSN), URL de la página principal, ISSN impreso y electrónico —ambos deben estar plenamente registrados y confirmados—, hasta seis palabras clave temáticas en inglés, idiomas en que se aceptan manuscritos, y nombre y país de la entidad editora.
Sección 3 — Copyright y licencias
Qué licencia usa la revista, entre CC BY, CC BY-SA, CC BY-ND, CC BY-NC, CC BY-NC-SA, CC BY-NC-ND, CC0, dominio público o licencia propia del editor. Enlace a la página donde están declarados los términos de licencia. Si la información de licencia aparece incrustada en los artículos completos (recomendado, no obligatorio). Y una pregunta que conviene leer despacio: si bajo todas las licencias declaradas los autores retienen el copyright y los plenos derechos de publicación sin restricciones. Se responde “sí” únicamente si los autores conservan todos los derechos; si hay transferencia o cesión exclusiva al editor, la respuesta es “no”. Más el enlace a los términos de copyright.
Sección 4 — Editorial
Qué tipos de revisión usa la revista: revisión editorial, revisión por pares, revisión anónima, doble anónima, posterior a la publicación, abierta u otra. La revisión editorial solo se acepta en revistas de artes y humanidades. Enlace a la política de revisión por pares. Si se hace detección de plagio de manera rutinaria —recomendado, no obligatorio, pero si se hace hay que declarar el servicio en el sitio—. Y cuatro enlaces: alcance y objetivos, comité editorial, instrucciones para autores, y el promedio de semanas entre envío y publicación.
Sección 5 — Modelo de negocio
Si la revista cobra APC y el enlace a la página donde se declara, que debe decir explícitamente si se cobra o no se cobra. Si hay exenciones o descuentos. Y si se cobra cualquier otro cargo: procesamiento editorial, edición de idioma, color, envío, página, membresía, suscripción impresa, o cualquier suplementario.
Sección 6 — Buenas prácticas
Esta sección no es obligatoria para la indexación, pero es la que define el perfil de la revista y la que conviene mirar con anticipación:
- Preservación a largo plazo: en qué servicio está archivada la revista — CINES, CLOCKSS, LOCKSS, Internet Archive, PKP PN, PubMed Central, Portico, una biblioteca nacional, otro—. Y una advertencia explícita: el contenido debe estar efectivamente depositado; estar registrado en un servicio sin archivar nada no cuenta.
- Política de repositorios: si los autores pueden depositar versiones de su trabajo en un repositorio, y dónde está registrada esa política (Sherpa/Romeo, Diadorim, Dulcinea, Mir@bel, sitio propio). Hay que distinguir tres versiones: la enviada, la aceptada y la publicada.
- Identificadores persistentes: DOI, ARK, Handle, PURL u otro. Se pide seleccionar al menos uno.
Sección 7 — Revisión de respuestas
Una declaración de que la información provista es exacta y verdadera.
Lo que hay que entender del formulario
Fijarse en el patrón: DOAJ pide enlaces, no descripciones. Una y otra vez pregunta “¿dónde podemos encontrar esta información?”. Si la política existe en la cabeza del equipo pero no en una página pública del sitio, no hay respuesta posible que sirva. Ese es, en una frase, el filtro entero.
Los umbrales que se aplican además del formulario: al menos cinco artículos de investigación por año; para revistas nuevas, más de un año de historia o al menos diez artículos de investigación ya publicados; un editor y un consejo con al menos cinco integrantes con nombre y afiliación; y la proporción de artículos firmados por el editor o miembros del consejo no puede superar el 25% en ninguno de los dos últimos números.
Si el resultado es un rechazo, hay que esperar seis meses y, al volver a postular, el sitio debe demostrar claramente que las recomendaciones se implementaron.
Una política nueva: inteligencia artificial
La guía vigente de DOAJ —versión 2.9 al momento de escribir esto— incorporó una sección sobre inteligencia artificial y herramientas automatizadas. Establece que los autores deben declarar el uso de IA generativa en la preparación del artículo, más allá de la corrección de lenguaje, la edición y el formato; recomienda que editores y evaluadores no usen IA generativa para producir dictámenes; y pide que cualquier uso rutinario de herramientas automatizadas se declare y quede bajo supervisión humana.
Es, en la práctica, una política más para escribir y publicar en el sitio, del mismo grupo que la de ética o la de plagio. Conviene redactarla ahora aunque nadie la haya pedido todavía: va a estar en todos los formularios dentro de poco.
Vale la pena anotar también que desde 2025 DOAJ programa las actualizaciones de sus criterios de manera trimestral (anuncio). No es un documento que se lea una vez.
El DOAJ Seal ya no existe
Este punto merece una advertencia especial, porque circula mucha documentación desactualizada —incluidos documentos oficiales de otros sistemas— que todavía lo menciona.
El DOAJ Seal era una distinción adicional, creada en 2014, para revistas que cumplían un conjunto de buenas prácticas por encima de los criterios de indexación: preservación digital externa, identificadores persistentes, entrega de metadatos a nivel de artículo, licencias legibles por máquina, permisos amplios de reutilización, política de autoarchivo registrada y retención de los derechos de autor por parte de los autores.
DOAJ lo retiró el 8 de abril de 2025 (anuncio del retiro), tras una consulta comunitaria realizada en 2024. Los motivos, publicados por la propia organización, son de lectura recomendable para cualquier equipo editorial de la región: el sello había sido “ampliamente malinterpretado y mal utilizado por la comunidad”, funcionando como un ranking de calidad de revistas, que nunca fue su finalidad. Y los números mostraban un sesgo difícil de defender: solo 1.683 revistas, el 7,9% de las indexadas, lo tenían, y el 88% de ellas provenía de países ricos y de grandes editoriales comerciales (resultados de la consulta).
El sello desapareció del sitio y también de los metadatos de DOAJ. No fue reemplazado por otro sello. Lo que hay en su lugar es un conjunto de etiquetas descriptivas, que informan sin jerarquizar: Subscribe to Open (desde marzo de 2025), Mirror Journal y Open Journals Collective (desde diciembre de 2025), y sobre todo Last Full Review Date (desde enero de 2026), que indica cuándo un editor de DOAJ revisó por última vez el registro completo de la revista (detalle de los campos nuevos).
El cambio de fondo es conceptual y conviene entenderlo, porque afecta a cómo una revista se presenta ante cualquier evaluación: el sello era una fotografía de cumplimiento en un momento dado; la indexación vigente en DOAJ es un indicador dinámico. Estar en DOAJ hoy significa cumplir los criterios de manera continua, y DOAJ retira revistas que dejan de hacerlo.
La consecuencia práctica. Si un documento de criterios, un instructivo institucional o una convocatoria menciona el DOAJ Seal como requisito, está desactualizado. Y el caso más notable es justamente el de SciELO: los criterios de la Red en su versión de septiembre de 2023 establecen que era “deseable que todas las revistas de la Colección SciELO obtengan el DOAJ Seal a finales de 2023 y obligatorio a finales de 2024”. Esa exigencia quedó sin objeto: el sello que había que obtener ya no se otorga. Lo que corresponde leer en su lugar es lo que los criterios de SciELO Argentina sí piden con claridad: estar indexada en DOAJ y mantener el cumplimiento de sus criterios vigentes.
Es también un buen recordatorio de por qué conviene verificar cada requisito en la fuente original antes de postular, en vez de confiar en resúmenes de segunda mano —incluido este.
3.4. Crossref: la infraestructura, no el prestigio
Crossref no evalúa la calidad de nada. Es una organización sin fines de lucro que administra los DOI y guarda los metadatos que los acompañan. Se entra pagando, no aprobando.
Qué implica ser miembro (configuración de miembro):
- Registrar DOI para todo lo que sea probable que se cite en la literatura académica.
- Mostrar el DOI en la página de destino de cada elemento registrado.
- Depositar los metadatos como archivos XML. Hay tres vías: formularios en línea, el plugin XML de OJS, o depósito directo de XML.
- El prefijo lo asigna Crossref; el sufijo lo decide la revista, y debe ser opaco: sin fechas, sin iniciales, sin información legible que pueda quedar obsoleta.
Cuánto cuesta (aranceles): la membresía anual va por tramos según ingresos o gastos de la editorial, desde 200 dólares para las más chicas. El registro de contenido reciente —publicado en los últimos tres años— cuesta 1 dólar por artículo; el contenido de archivo, bastante menos. Para una revista universitaria con dos números anuales de seis artículos, eso es la membresía mínima más doce dólares. El obstáculo real no es el dinero: es la obligación de depositar metadatos en XML de manera sostenida, número tras número.
Una alternativa que conviene conocer: los criterios de la Red SciELO establecen que el DOI de los artículos puede ser obtenido por la colección nacional de forma gratuita, bajo un prefijo común, directamente por la revista o por quien la revista delegue. Para una revista que ya está en SciELO, eso resuelve el costo. Pero no resuelve el trabajo: los metadatos hay que producirlos igual.
3.5. Núcleo Básico: el filtro argentino
Creado en 1999, el Núcleo Básico de Revistas Científicas Argentinas agrupa a las publicaciones científicas y tecnológicas argentinas consideradas de excelencia. Tiene sede en el CAICYT, lo evalúa un comité de expertos por área de conocimiento, y la incorporación se formaliza por resolución del Directorio del CONICET.
Los criterios de calidad:
- Estar inscripta en el Centro Nacional Argentino del ISSN y haber publicado ese código.
- Contar con un comité editorial integrado por pares especialistas en la temática.
- Estar indizada en bases de datos internacionales.
- Los trabajos de investigación, ensayos y estudios de casos clínicos originales deben comprender el 80% del contenido.
- Publicar mayoritariamente materiales de autores externos a la entidad editora.
- Someter los artículos a estricto arbitraje externo a la entidad editora.
- Ser reconocida por su trayectoria y liderazgo, con respaldo institucional, académico o profesional.
- Ser editada regularmente, de acuerdo con la periodicidad declarada.
- Haber sido evaluada e incorporada al Catálogo 2.0 de Latindex antes de presentar la solicitud.
- Cumplir normas internacionales sobre conflicto de intereses y ética.
- Incluir la obligatoriedad de requerir los datos respaldatorios de las investigaciones y su depósito, conforme la Ley 26.899 de Repositorios Digitales Institucionales de Acceso Abierto.
Conviene detenerse en ese 80%. Latindex pide 40% de contenido original; el Núcleo Básico pide el doble. Una revista que entró cómoda al Catálogo con cuatro artículos y cinco reseñas por número no está ni cerca del Núcleo Básico. Es, en la práctica, el criterio que obliga a repensar la composición de los números.
Trámite. Se completa el formulario de postulación y se envía por correo a nucleobasico-caicyt@conicet.gov.ar. La postulación está abierta todo el año, lo cual es una ventaja frente a otros sistemas con convocatorias. Los criterios vigentes se fijaron en la Resolución CONICET 1183/2019.
Permanencia. La acreditación dura tres años; cumplido el plazo hay que revalidarla.
3.6. SciELO Argentina: el escalón técnico
Acá es donde el trabajo cambia de naturaleza. Los cinco sistemas anteriores evalúan lo que la revista declara y publica. SciELO evalúa además cómo produce cada artículo, porque los artículos no se publican en el sitio de la revista y listo: se entregan a la colección en archivos XML y PDF.
Los requisitos obligatorios de SciELO Argentina
Según los criterios vigentes publicados por el CAICYT, además del compromiso con el acceso abierto y el envío puntual de los archivos XML y PDF a la coordinación nacional:
- Núcleo Básico, con reevaluación cada tres años. Es el primer requisito.
- Periodicidad: no se aceptan revistas de frecuencia anual, salvo que publiquen bajo modalidad de publicación continua.
- DOAJ: obligatorio para el ingreso y la permanencia desde enero de 2019. Lo que se exige es la indexación vigente; la mención al DOAJ Seal que todavía aparece en los criterios de la Red quedó sin objeto, por las razones explicadas más arriba.
- Licencia Creative Commons: la estándar recomendada desde 2015 es CC-BY, aunque se aceptan las otras cinco variantes. El tipo de licencia debe constar obligatoriamente en los PDF y en los XML enviados.
- DOI: todos los documentos deben tener DOI registrado en Crossref, especificado en el XML y en el PDF, y el registro en Crossref debe contener obligatoriamente un enlace al texto completo del artículo en SciELO.
- ORCID: incorporado en las instrucciones a los autores.
- Declaración de autoría con taxonomía CRediT: catorce roles definidos por NISO, a declarar en los trabajos con más de un autor.
- Sistema de gestión editorial automatizado: se recomienda OJS, pero puede ser otro.
- Programa de detección de coincidencias: con política antiplagio declarada. No se exige una herramienta en particular.
- Gestión de citas de datos Nivel I: derivado de la Resolución 1183 y de la Ley 26.899. La revista debe tener un apartado sobre gestión de datos en sus políticas y ejemplos de citación de conjuntos de datos en las instrucciones a los autores. Si por confidencialidad no se puede acceder a los datos, debe explicitarse en el trabajo.
- Adhesión a un código de ética: internacional, institucional o propio.
- Preservación digital: detallada en las políticas, indicando en qué repositorios confiables están depositados los archivos.
Y dos criterios todavía no obligatorios que la propia coordinación sugiere estudiar, porque están previstos para la próxima actualización: la aceptación de preprints y la publicación continua.
Los criterios de la Red SciELO
El documento marco de la Red (Criterios, política y procedimientos para la admisión y permanencia, septiembre de 2023) agrega el detalle fino. Lo más relevante para un equipo que planifica:
Antigüedad. La revista debe tener al menos cuatro números publicados —o el equivalente en artículos si usa publicación continua— para ser considerada.
Carácter científico. Debe publicar predominantemente artículos de investigación, además de revisiones, artículos de datos o ensayos. No se permite la duplicación de publicación ni la traducción de un artículo ya publicado en otra revista.
Tipos de documento. Retomando lo visto sobre tipos, SciELO distingue explícitamente entre documentos indexables y no indexables. Entre los indexables: artículo de investigación, de revisión, de datos, carta, comentario, comunicación breve, discurso, editorial, ensayo, entrevista, fe de erratas, obituario, reporte de caso, reseña crítica de libro, retractación. Entre los no indexables: anales, convocatorias, calendarios, libros recibidos, noticias, reimpresiones, informes de reunión, resúmenes de tesis, reseñas de producto, tesis y traducciones.
Con dos condiciones que valen como advertencia: no se aceptan editoriales que sean una simple lista de los artículos publicados, y solo se aceptan reseñas de carácter crítico que aporten conocimiento más allá del resumen de la obra. Los obituarios deben incluir análisis de la obra del homenajeado.
Plazos de arbitraje. El tiempo promedio de procesamiento debe ser de hasta 6 meses entre el envío y la decisión final, y de hasta 12 meses entre el envío y la publicación. Se recomienda un ciclo total promedio de 6 meses.
Recepción continua. Las revistas indexadas no deben suspender la recepción de manuscritos en ningún período y por ningún motivo. Cerrar la recepción durante las vacaciones no es una opción.
Internacionalización. Se evalúa un porcentaje mínimo del 15% y recomendado del 25% de manuscritos con participación de editores y árbitros del exterior. Y un criterio que conviene leer dos veces: no se consideran para evaluación las revistas con afiliaciones de autores restringidas a una institución o área geográfica específica.
Multilingüismo y metadatos. Los artículos pueden publicarse en cualquier idioma, pero el título, el resumen y las palabras clave son obligatorios en el idioma original y en inglés cuando ese no sea el original. Las palabras clave deben extraerse de tesauros o listas controladas. Las versiones multilingües de un mismo artículo reciben cada una su propio DOI.
Puntualidad. Las revistas que no hayan publicado durante seis meses, o que practiquen embargo, no son admitidas ni permanecen en la Colección.
Permanencia. La evaluación se aplica cada seis meses para algunos criterios y anualmente para todos. No es un examen de ingreso: es un control continuo.
El requisito que lo cambia todo
Ahora el punto técnico central, y conviene citarlo textual porque es la bisagra de todo este planteo:
“SciELO considera que los archivos XML y las respectivas imágenes son la fuente original de los artículos para referencia y preservación.”
Todos los documentos deben poder estructurarse en XML según el SciELO Publishing Schema, que sigue el estándar JATS (ANSI/NISO Z39.96-2021). Y no solo los artículos de investigación. Los documentos de estructura más simple —editoriales, reseñas, obituarios, cartas— también deben marcarse en XML, con presencia obligatoria de:
- título de la sección a la que pertenece el documento,
- autoría,
- afiliación institucional de los autores,
- título del documento distinto del título de la sección,
- una o más citas en el texto, y
- lista de referencias bibliográficas de esas citas.
Léase de nuevo: hasta una reseña de libro necesita tener al menos una cita en el texto y su correspondiente lista de referencias. Ese nivel de exigencia sobre documentos que muchas revistas tratan como relleno es exactamente lo que separa a una revista que “publica” de una que produce datos estructurados.
Sobre la autoría y las afiliaciones, el detalle es igual de fino: todos los autores con ORCID y afiliación institucional completa; la afiliación con hasta tres niveles jerárquicos y ubicación geográfica (ciudad, estado o provincia, y país); los autores sin afiliación se registran como “Investigador Independiente”; las afiliaciones no pueden ir acompañadas de títulos ni minicurrículum; y el formato debe ser coherente en todos los documentos.
Sobre los metadatos en Crossref, SciELO pide que incluyan los elementos bibliográficos frontales del esquema y todas las referencias citadas calificadas con el parámetro OPEN, para que puedan ser reutilizadas por cualquier servicio, como la Iniciativa de Open Citations. Además, el registro DOI debe enlazar al texto completo en SciELO, y se debe usar Crossmark para registrar nuevas versiones.
3.7. Los dos grupos, puestos uno al lado del otro
Recorridos los seis sistemas, la separación anunciada al principio se ve con claridad.
Lo que se resuelve escribiendo (esfuerzo único, más algunas actualizaciones):
declaración de acceso abierto · política de licencias y copyright · alcance y objetivos · instrucciones para autores · descripción del proceso de arbitraje · código de ética · política antiplagio · declaración de cargos o de su ausencia · política de preservación digital · política de gestión de datos con ejemplos de citación · política de repositorios · política de uso de inteligencia artificial · composición pública del comité con afiliaciones · datos de contacto · declaración de conflicto de intereses.
Lo que se resuelve produciendo de otra manera (esfuerzo permanente, artículo por artículo, para siempre):
marcado XML-JATS de todos los documentos, incluidos los simples · DOI registrado y depositado en Crossref, presente en el XML y en el PDF · DOI distinto por versión idiomática · referencias depositadas con parámetro OPEN · ORCID de todos los autores · afiliaciones estructuradas en tres niveles con ciudad y país · roles CRediT · título, resumen y palabras clave en dos idiomas · palabras clave de tesauro · fechas de recepción y aceptación en cada artículo · nombre del editor responsable en el artículo final · declaración de disponibilidad de datos · tipo de documento correctamente declarado · coherencia entre XML, PDF y sitio.
La primera lista se termina. La segunda, no. Y como la permanencia en SciELO se evalúa cada seis meses y la del Núcleo Básico cada tres años, una revista que entra con un esfuerzo heroico y vuelve a trabajar como antes se cae sola.
Esa asimetría —lo que se hace una vez contra lo que se hace siempre— es el argumento entero de la sección que sigue.
3.8. Cuánto tarda esto, realmente
Una cronología honesta para una revista que hoy publica bien pero no está en ningún lado:
| Etapa | Espera mínima | Comentario |
|---|---|---|
| ISSN | 15 días | Más el tiempo de corregir registros desactualizados |
| Antigüedad para Latindex | 2 años de versión en línea | No hay excepción |
| Latindex Catálogo 2.0 | evaluación + 1 año si no aprueba | Autoevaluarse antes contra las 38 características |
| DOAJ | 6 meses de espera si rechaza | Se puede tramitar en paralelo a Latindex |
| Crossref | inmediato al pagar | La dificultad es sostener el depósito |
| Núcleo Básico | postulación abierta todo el año | Requiere Latindex previo; acreditación por 3 años |
| SciELO Argentina | requiere NB + DOAJ + 4 números | Y capacidad instalada de producir XML |
Sumado con criterio, una revista que arranca de cero está mirando entre tres y cinco años hasta SciELO. No es una mala noticia: es una planificación. Lo que sí es una mala noticia es descubrirlo en el año cuatro.
3.9. Qué hacer con un rechazo
Tres cosas que sirven para los tres sistemas que rechazan con observaciones.
Primero, tratar las observaciones como una lista de tareas y no como un veredicto. Las observaciones de DOAJ y de Latindex son específicas y accionables: dicen qué falta y dónde. Casi siempre describen ausencias de información pública, no defectos de la revista.
Segundo, usar el plazo de espera. Seis meses en DOAJ, un año en Latindex. Ese tiempo alcanza de sobra para publicar todas las páginas de políticas faltantes, corregir el registro de ISSN y ajustar la composición de un par de números. Volver a postular sin haber cambiado nada es la única manera segura de recibir el mismo resultado.
Tercero, en SciELO, entender que hay dos instancias. El proceso tiene una preevaluación —alineamiento con ciencia abierta, alcance, arbitraje, tiempo de existencia, puntualidad, distribución institucional y geográfica— y luego una evaluación de méritos con revisores del área. El Comité Consultivo puede aprobar sin restricciones, aprobar sujeto al compromiso del editor de cumplir recomendaciones en un plazo, admitir recién después de cumplidas, o dejar la decisión pendiente. Existen además procedimientos de recurso contra las decisiones del Comité y de readmisión. Un rechazo en preevaluación y uno en evaluación de méritos significan cosas muy distintas, y conviene identificar cuál fue.
4. Una sola fuente
Todo lo anterior converge en el mismo lugar. Los índices evalúan un sistema editorial verificable; cada tipo de documento tiene sus propias reglas; los requisitos de los seis sistemas encadenados se separan en dos grupos, lo que se resuelve escribiendo y lo que se resuelve produciendo de otra manera.
Esta última sección es sobre el segundo grupo. Y conviene empezar mirándolo de cerca, porque su longitud engaña.
Un solo problema disfrazado de veinte
Repasemos la segunda de las dos listas: marcado XML-JATS de todos los documentos, DOI en el XML y en el PDF, DOI distinto por versión idiomática, referencias depositadas con parámetro OPEN, ORCID de todos los autores, afiliaciones estructuradas con ciudad y país, roles CRediT, título y resumen y palabras clave en dos idiomas, fechas de recepción y aceptación, nombre del editor responsable, declaración de disponibilidad de datos, licencia declarada en PDF y en XML, tipo de documento correctamente asignado.
Parecen veinte requisitos distintos. Son uno solo, dicho de veinte maneras:
El mismo dato tiene que estar, correcto y coincidente, en el XML, en el PDF, en el sitio y en el depósito de Crossref.
El DOI. La licencia. La afiliación. El ORCID. Las fechas. El tipo. El resumen en inglés. Cada uno de esos datos existe una sola vez en la realidad y cuatro veces en los archivos. Y cada vez que se copia a mano de un lugar a otro, hay una probabilidad de que se copie mal, o de que se corrija en un lugar y no en los otros tres.
Eso es todo el problema técnico de la indexación. No es difícil de entender; es difícil de sostener durante años, número tras número, con un equipo chico y rotativo.
Las tres maneras de producir el XML
Hoy, una revista que necesita entregar XML a SciELO tiene tres caminos. Vale la pena verlos con honestidad, incluido el que este artículo propone.
Camino 1: tercerizar
SciELO mantiene una lista de proveedores certificados que ofrecen servicios de producción de archivos XML (preguntas frecuentes sobre la adopción de XML). Se les envía el número maquetado y devuelven los archivos marcados.
Es la vía más rápida para empezar y tiene costos previsibles por artículo. Tiene también tres inconvenientes que aparecen con el tiempo: el costo es recurrente y crece con la producción; el conocimiento no queda en la revista, de modo que la dependencia es permanente; y el ciclo de corrección se vuelve lento, porque cada errata detectada después del marcado implica otra vuelta con el proveedor.
Para una revista con presupuesto estable es una decisión razonable. Para una revista universitaria que financia su producción con lo que sobra, es una vulnerabilidad.
Camino 2: marcar a mano con las herramientas oficiales
SciELO ofrece su propio conjunto de herramientas: Markup, un plug-in que genera el XML desde Microsoft Word; Package Maker, que valida y arma el paquete de archivos; y StyleChecker, una herramienta web que verifica la conformidad del XML contra el SciELO Publishing Schema.
Son gratuitas y están documentadas. Pero tienen una limitación que para muchos equipos de la región es decisiva: el programa Markup funciona solo en Windows. Una revista que trabaja en Linux —cada vez más frecuente en universidades públicas— queda fuera, o tiene que sostener una máquina con Windows únicamente para esta tarea.
Y hay un problema más profundo, que no es de sistema operativo. En este camino, el XML se produce al final, a partir del documento ya maquetado. Es la última tarea del número, la que se hace contra reloj, la que hereda todos los errores acumulados en las etapas anteriores. Cada corrección posterior obliga a rehacer trabajo en dos lugares: el documento y el marcado.
Camino 3: generar todo desde una sola fuente
En vez de producir el XML a partir del PDF terminado, se mantiene un archivo fuente por artículo y se generan desde él tanto el PDF como el XML, el HTML y los metadatos.
El diagnóstico común
Fijarse en lo que comparten los dos primeros caminos: ambos tratan al XML como un subproducto que se fabrica al final, cuando ya está todo hecho.
Y ahora recordemos la frase de los criterios de la Red SciELO citada más arriba:
“SciELO considera que los archivos XML y las respectivas imágenes son la fuente original de los artículos para referencia y preservación.”
Ahí está la contradicción completa. Para quien indexa y preserva, el XML es el original. Para la revista que lo produce a último momento, es la copia final y apurada de un original que vive en otra parte. Toda la fricción del proceso nace de esa inversión.
Qué es, concretamente, una fuente única
La idea es simple y no requiere conocimientos técnicos para entenderla: cada artículo vive en un solo archivo, que contiene sus metadatos y su texto, y del cual se derivan todas las salidas.
El archivo tiene dos partes. Arriba, una ficha con los datos del artículo. Abajo, el texto, marcado de manera que quede indicado qué es cada cosa y no cómo se ve.
La ficha se parece bastante a esto:
tipo: articulo-investigacion
titulo_es: La circulación de impresos en el Río de la Plata (1810-1830)
titulo_en: The circulation of printed matter in the Río de la Plata (1810-1830)
autores:
- nombre: María Elena Gutiérrez
orcid: 0000-0002-1825-0097
afiliacion: Universidad Nacional de Cuyo, Facultad de Filosofía y Letras,
Instituto de Historia, Mendoza, Argentina
credit: [conceptualizacion, investigacion, redaccion-borrador]
- nombre: Jorge A. Ramírez
orcid: 0000-0001-5109-3700
afiliacion: CONICET, Instituto de Historia Argentina y Americana,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
credit: [analisis-formal, redaccion-revision]
fecha_recepcion: 2026-03-14
fecha_aceptacion: 2026-06-02
editor_responsable: Ana Solá
licencia: CC-BY-4.0
doi: 10.5281/ejemplo.2026.14.3
palabras_clave_es: [imprenta, circulación, Río de la Plata, siglo XIX]
palabras_clave_en: [printing, circulation, Río de la Plata, 19th century]
disponibilidad_datos: Los datos están disponibles en el repositorio institucional.
Nada de eso es misterioso: son los mismos datos que hoy el equipo escribe en el PDF, carga en la plataforma, tipea en el formulario de Crossref y anota en una planilla. La diferencia es que acá están una sola vez, en un archivo de texto que cualquier persona puede abrir y leer.
Y el texto del artículo, debajo, se escribe en un formato liviano —Markdown es el más usado— donde un título de sección se marca como título de sección y una cita larga como cita larga, sin decidir tipografías ni márgenes. Esas decisiones se toman una vez, en las plantillas, y valen para toda la revista.
Tres propiedades hacen que este formato sirva: es legible por humanos (no es un binario que solo abre un programa), es editable por cualquiera (no hace falta la herramienta original), y es versionable (se puede saber qué cambió, cuándo y quién lo cambió).
Qué se genera desde ahí
Con la fuente completa, cada salida es una transformación:
- El PDF maquetado, con el diseño de la revista, generado automáticamente.
- El XML-JATS, en la variante que exige el SciELO Publishing Schema, con la estructura de front, body y back que el esquema define.
- El HTML para el sitio de la revista.
- El depósito de metadatos para Crossref, con las referencias marcadas como abiertas.
- Los informes de gestión: cuántos artículos citables se publicaron, cuánto tardó el arbitraje en promedio, qué porcentaje de autores es externo a la institución. Todos datos que el Núcleo Básico y SciELO piden, y que hoy se reconstruyen a mano revisando PDF.
Un mismo dato, escrito una vez, aparece en las cinco salidas. Que es exactamente lo que pedía la lista del principio.
Las tres propiedades que importan
Vale la pena conectar cada una con un requisito concreto de los que se recorrieron antes, porque no se trata de elegancia técnica sino de cumplir.
Consistencia por construcción. SciELO exige que la licencia conste obligatoriamente en el PDF y en el XML, y que el DOI esté especificado en ambos. En un flujo manual eso son dos oportunidades de divergencia por artículo, multiplicadas por la cantidad de artículos. Cuando ambos salen del mismo campo del archivo fuente, la divergencia es imposible: no hay dos lugares donde el dato pueda estar mal.
Validación temprana. Como el archivo declara su tipo, se pueden aplicar reglas distintas según corresponda: si es artículo de investigación, exigir resumen en dos idiomas, palabras clave de tesauro, fechas de recepción y aceptación, ORCID de cada autor y afiliación con ciudad y país; si es reseña crítica, exigir los datos de la obra reseñada y al menos una cita con su referencia; si es errata, exigir el DOI del artículo corregido. El equipo se entera de lo que falta cuando carga el artículo, no cuando el evaluador de un índice lo observa un año después.
Reproducibilidad. Volver a generar el número entero con una corrección de última hora deja de ser una tarde de trabajo. Y eso habilita cosas que en un flujo manual se evitan por costo: publicar erratas bien enlazadas, mantener versiones en dos idiomas con su DOI cada una, corregir una afiliación mal escrita en doce artículos de una vez.
Lo que la fuente única no resuelve
Un modelo de producción no arregla una editorial. Conviene ser explícito sobre sus límites, porque prometer de más es la mejor manera de que un equipo abandone a los tres meses.
- No escribe las políticas. Todo el primer grupo —código de ética, política de acceso, instrucciones a los autores, política de datos— sigue siendo trabajo de redacción humana.
- No consigue evaluadores ni resuelve el 80% de contenido original que exige el Núcleo Básico. Eso es política editorial: decidir qué se publica y qué no.
- No arregla la puntualidad. Ayuda, porque saca horas de la etapa de producción, pero una revista que se atrasa por falta de originales o de árbitros se va a seguir atrasando.
- No decide los tipos de documento. Automatiza la consecuencia de esa decisión; la decisión sigue siendo del equipo.
- Tiene un costo de entrada. Hay que aprender un formato nuevo, definir las plantillas de la revista y decidir qué hacer con el archivo histórico. Es una inversión de semanas, no de horas.
Dónde encaja OJS
Esta es la pregunta más frecuente y merece una respuesta clara, porque la mayoría de las revistas de la región ya trabaja con OJS y la propuesta no es abandonarlo. Los criterios de SciELO Argentina, de hecho, exigen usar un sistema de gestión editorial automatizado y recomiendan OJS explícitamente.
Lo que hace OJS: recibe los envíos, administra el proceso de arbitraje, registra decisiones y fechas, guarda la correspondencia con autores y evaluadores, publica el sitio de la revista, expone los metadatos por OAI-PMH y puede depositar DOI en Crossref. Es un sistema de gestión.
Lo que no hace por sí solo: maquetar el PDF con el diseño de la revista, producir el XML-JATS con la calidad que exige el SciELO Publishing Schema, normalizar la tipografía del texto, unificar el formato de las referencias.
La frontera es nítida y se puede describir en una frase: OJS entrega un manuscrito aprobado; la producción devuelve el PDF, el XML y los metadatos; OJS los publica y los expone. Son dos etapas distintas del mismo flujo, y hoy la segunda es la que queda a cargo de nadie en particular.
Dónde encaja gbpublisher
Corresponde ser directo sobre qué es y qué no es esta herramienta, ya que es el proyecto desde el cual se escribe este artículo.
gbpublisher es una aplicación de escritorio para Linux orientada al flujo y la producción editorial académica. No está pensada para autores: está pensada para el equipo que produce la revista. Organiza el trabajo alrededor del modelo de fuente única descrito acá: mantiene el archivo fuente de cada artículo, en Markdown, con sus metadatos declarados, y genera desde ahí las salidas —XML-JATS, PDF, HTML— mediante transformaciones y herramientas libres.
La razón de que sea de escritorio y de que apunte a Linux es la que se explicó más arriba: el camino oficial pasa hoy por un plug-in de Word que solo corre en Windows, y una parte creciente de los equipos editoriales universitarios de la región trabaja en Linux.
Lo que no hace: no gestiona el arbitraje, no administra usuarios ni envíos, no publica el sitio de la revista. Para eso está OJS. Es un proyecto en desarrollo, de código abierto, y quien quiera mirar cómo está resuelto puede hacerlo.
Cómo empezar mañana sin cambiar todo
El error típico es empezar por la herramienta. Conviene empezar por las decisiones, que son gratis y no dependen de ningún programa.
Paso 1. Definir la lista de tipos de documento de la revista. Enumerar qué publica realmente —artículos, editoriales, reseñas, entrevistas, discursos, erratas— y mapear cada uno contra los tipos que reconoce SciELO. Es una reunión de dos horas y aclara discusiones de años.
Paso 2. Fijar la ficha de metadatos obligatoria para cada tipo. Qué datos son imprescindibles en un artículo de investigación, cuáles en una reseña, cuáles en un editorial. El resultado es una lista de control, en papel si hace falta.
Paso 3. Mover las exigencias al principio del flujo. Pedir ORCID, afiliación estructurada con ciudad y país, resumen en inglés y roles CRediT en el momento del envío, no cuando el artículo ya está aceptado y hay que salir a perseguir autores por correo. Esto implica editar las instrucciones para autores, que es trabajo del primer grupo. Es el cambio de mayor rendimiento y no cuesta nada.
Paso 4. Convertir un número piloto. Un solo número, con la revista ya publicada, pasado a fuente única y generado a PDF y XML. Validar el resultado con las herramientas de validación de SciELO. El objetivo no es publicar así todavía: es medir cuánto trabajo real implica y qué falta.
Paso 5. Recién entonces, cambiar el flujo. Con la lista de tipos definida, la ficha acordada, los datos llegando desde el envío y un piloto probado, el cambio de flujo es una decisión informada y no una apuesta.
Cierre
Todo lo anterior para llegar a una idea que se puede decir en dos líneas.
Una revista no se indexa porque complete formularios: se indexa porque trabaja de una manera determinada, y la indexación es la consecuencia. Esa manera tiene una parte que se resuelve escribiendo —políticas públicas, comité identificado, procedimientos declarados— y otra que se resuelve produciendo cada artículo como dato estructurado y no como un documento que después alguien convierte.
La primera parte se hace una vez. La segunda, siempre. Y como el Núcleo Básico revalida cada tres años y SciELO evalúa la permanencia cada seis meses, la segunda es la que define si una revista se queda.
Queda para el final la frase que ordenó todo este recorrido: para SciELO, los archivos XML son la fuente original de los artículos. La propuesta es apenas tomarla en serio: que sean también la fuente original para la revista que los produce.
- Agradezco a Gimena del Rio Riande sus acertados comentarios sobre DOAJ a una versión preliminar de este artículo.
Los requisitos citados corresponden a los criterios vigentes al momento de publicación de este artículo. Los aranceles, los plazos y las listas de criterios se actualizan con cierta frecuencia: conviene verificarlos en las fuentes enlazadas antes de iniciar cualquier trámite.